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PROGRAMA RETIRO DE KI ARA «UNA VIDA CON SENTIDO” (OCTUBRE)

UNA VIDA CON SENTIDO.

El CAMINO DE LA CONCIENCA.

NACER DE NUEVO.

  Retiro Ki Ara Octubre 2023

Desde el viernes por la tarde hasta el domingo por la tarde, cerca del Parque Natural de la Garrotxa.

“Es hora de recordarte a ti mismo.”

La sociedad, la humanidad en la que estamos está sumida en distopía, es decir en un momento histórico dónde los conflictos, las injusticias, las desigualdades, … que se manifiestan de modos muy diversos y múltiples están muy presentes. Ahora bien, teniendo esto presente, ante su evidencia, es muy importante recalcar de que este momento es apasionante. Es un momento enormemente importante para todos y cada uno de nosotros tanto en lo personal como en lo colectivo.

Hay una expresión procedente de culturas antiguas que es: La Sala de los Espejos. Se nos decía, se nos anunciaba que llegaría un momento en dónde lo que viviríamos como humanidad; y vivir como humanidad significa vivir lo personal y colectivamente, es una situación “Sala de los Espejos” en lo que todo estaría a la vista. Y esto, es lo que está ocurriendo en este preciso momento, todo está a la vista; en lo grande y en lo pequeño, en lo político, en lo económico, en lo tecnológico, en lo militar, también en lo personal.

Cuando hablamos de que todo está a la vista, no solo se hace referencia al mundo que nos rodea sino a nosotros mismos. Se acumulan las circunstancias fuera, pero también se acumulan las circunstancias propias, las que repercuten en cada uno de nosotros que nos obligan a mirar, que nos obligan a ver, para ver esa realidad que a veces estaba escondida en el entramado global o que estaba escondida dentro de nosotros mismos.

Lo que estamos viviendo actualmente son situaciones, circunstancias y hechos que no están ahí por casualidad, sino que tienen un sentido profundo. Y ese sentido profundo, desde la consciencia, requiere tomar el mando. Es el momento de tomar el mando, en consciencia, de nuestra vida, porque como no actuemos con responsabilidad y no tomemos el mando consciente d nuestra vida, las aguas procelosas en las que estamos nos van a dar mucho sufrimiento y nos van a llevar a sitios que son para nosotros indeseados. Quizás a nuestra mente lo que le gustaría es navegar por aguas plácidas, por aguas tranquilas, pero ¡ojo! Cuando se navega por aguas plácidas y tranquilas, es muy sencillo distraerse, entretenerse, olvidarse, mirar hacia otro lado, … En cambio, cuando estamos sumidos en una sociedad distópica (sociedad imaginaria bajo el poder totalitario o una ideología determinada), cuando estamos en un contexto de Sala de los Espejos donde todo está a la vista para quien quiera ver en lo colectivo y en lo personal. Eso es una enorme oportunidad de vivir desde la consciencia, de estar atentos a nosotros mismos, de estar atentos a lo que se mueve en nuestro interior, de estar atentos a cómo nos relacionamos con el exterior, … y eso es apasionante.

Ante el influjo y ante las repercusiones de todo lo que se mueve en nuestro entorno, es muy sencillo que ,mentalmente, se nos venga la idea de que somos víctimas y que, por tanto, nos desempoderemos ante lo que está ocurriendo; es tal el aluvión, son tantas las circunstancias, … que considero que no tengo capacidad de acción y , a partir de ahí, adopto la actitud de víctima.

Hay que darle la vuelta a eso, no de una forma voluntarista, sino desde la consciencia, es decir, entendiendo, comprendiendo y asumiendo que, Todo tiene su Sentido, que todo tiene su Por qué y su Para Qué. Hay que cultivar la confianza en la vida y ese cultivo nos debe llevar a darnos cuenta de qué lo que está ocurriendo fuera y lo que está ocurriendo en nuestra cotidianidad está pasando para algo, y ese algo tiene que ver conmigo, tiene que ver con cada uno y, evidentemente, ese cada uno también nos une de la mano, porque tiene que ver con cada uno en particular, pero a su vez ocurriéndole y pasándole a cada uno en particular, lo estamos viviendo de manera comunitaria, de manera social.

Es un momento necesario en el que intentemos, en todo momento, habitar el presente percibiendo todo aquello que se mueve dentro de nosotros mismos, las actitudes que vamos desarrollando en nuestro día a día ante las cosas que ocurren, nuestro mundo emocional, nuestro mundo mental, nuestro mundo físico, ir ganando en impecabilidad desde el punto de vista de nuestras emociones, pensamientos, actitudes, acciones, … estando atentos a las reacciones; porque muchas veces deberíamos darnos cuenta que no estamos actuando realmente por decisión propia, sino que, antes de darnos cuenta, estamos reaccionando a lo que repercute desde fuera. Pues bien, todo eso tenemos que llevarlo al terreno de la consciencia.

Es un momento en el que el reencuentro interior, la introspección, … lo cual no significa retirarse, alejarse, … estamos en este mundo, en esta humanidad, en este sistema, pero hay que poner en valor que se puede vivir de otra manera, que podemos tener una vida más sencilla, que podemos vivir sin tanto culto a la velocidad, que no tenemos por qué seguir a esa serpiente tremenda del consumismo, que podemos alimentarnos física, energética, emocional y mentalmente de otra forma, de mayor calidad, … Es el momento de la consciencia, es el momento de la responsabilidad, es el momento de entender que todo lo que estamos viviendo tiene que ver con cada uno de nosotros; cada uno de nosotros es el protagonista de lo que estamos viviendo y transformarlo, mutarlo en crecimiento, mutarlo en expansión de la consciencia. La consciencia tiene que ver, en primer lugar, con la capacidad de conocimiento de uno mismo, que podríamos denominar la mirada interior. Pero la consciencia, también conlleva un conocimiento de la realidad que nos rodea, que podríamos denominar la mirada exterior. La mirada interior y la mirada exterior se combinan en equilibrio, porque hay que tener un equilibrio entre lo que vivimos hacia dentro y lo que vivimos hacia fuera.

Por tanto, una persona consciente es una persona que tiene una mirada interior, una mirada exterior y que ambas miradas se viven en equilibrio.

La clave del cambio es una ventana que se abre desde el interior. Cuando se pretende hacer el cambio desde afuera, aparentemente, las cosas cambian, pero realmente todo sigue igual. Los pilares del sistema, que tenemos que reconocer que son materialistas, egoicos, egocéntricos, que nos alejan de la naturaleza, que nos aleja de lo humano, … esos pilares no se transforman. El cambio hay que llevarlo desde el interior, siendo capaces de adoptar unos ojos nuevos para un mundo nuevo, viendo la realidad que nos rodea, transmutarla interiormente. Y esto, podemos sintetizarlo en una palabra que es:

Re-evolución. No la revolución de siempre, que es la que hace que las cosas parezcan que cambian, pero en lo fundamental, realmente no hay cambio. Pasar, por tanto, de la revolución al re-evolución. Y esa

re-evolución es una labor personal de cada uno y, por supuesto, que es una labor colectiva, ya que no solamente se trata de que yo mejore, sino que se trata de que yo mejore y de que esa mejora la ponga al servicio de los demás.

Y esto, ya es algo que estamos viviendo muchísimos seres humanos. Eso ya está en nuestro corazón, latente en nuestra Alma; esta nueva forma de vivir, esta manera distinta, …  donde rompemos con cánones, con paradigmas, con dogmas, con sistemas de creencias, … que toda esa bulla externa nos quiere, de alguna forma, llevar. Transmutamos esa bulla, Sala de los espejos para tomar un compromiso con nosotros mismos, para no ser víctimas, sino comprender que todo esto tiene que ver con nosotros, con un sentido profundo, con relación a cada uno de nosotros, y a partir de ahí ponernos en marcha para esa auto transformación y para esa mano tendida con relación a los demás.

La vida sencilla, sentido común, forman parte del camino de auto transformación, de esta Re-evolución. Pero, muy en particular, con relación al miedo, la toma de consciencia, sobre dos cosas, es muy importante. ¿A qué dos cosas nos referimos? Por un lado, de que los influjos que vienen desde esa minoría que nos tratan como un rebaño, son influjos siempre de transmisión de miedo. De hecho, los acontecimientos distópicos siempre tienen como objetivo infundir miedo, inseguridad e incertidumbre. Eso es lo que esa minoría que conforma la llamada élite, pretende.

Por lo tanto, si eso es lo que pretenden, está claro que yo en mi vida, rompiendo con esos moldes, con esos sistemas de creencias, … tengo que ir quitando el miedo y no puedo dejarme arrastrar por ese sentimiento de inseguridad, de incertidumbre y de miedo. Tenemos que poner en valor lo que somos.

Como seres humanos somos una perfecta conjunción de apariencia, pero también de esencia. Nuestra apariencia es nuestro pequeño yo físico, emocional, mental y la personalidad a ello asociada. Pero junto con nuestro pequeño yo perecedero, todos los seres humanos tenemos una parte imperecedera; es la esencia, nuestro verdadero ser. Y eso es lo que tenemos que poner en valor, porque desde el ser, el miedo se diluye. Si somos como nos han dicho tantísimas tradiciones espirituales, si tenemos una naturaleza divina, inmortal, … ¿A qué le vamos a tener miedo? La élite intenta infundir ese miedo como caldo de cultivo para llevar a cabo sus objetivos. Esta es la primera reflexión en relación al miedo.

La segunda reflexión sobre el miedo es más simple y más directa. El miedo es lo contrario a la libertad. Y debemos tomar consciencia que cuando el miedo llega nuestra vida, ese miedo hace que no seamos libres, nos quita la libertad.

El sistema, desde este punto de vista de esta Sala de los espejos, quiere infundir miedo y quiere por tanto que no seamos libres. Y ha llegado el momento de comprender que en nuestra vida tenemos que superar los miedos desde nuestra esencia imperecedera y además tenemos que darnos cuenta de qué si en nuestra vida hay miedo, no somos libres.

Es, por tanto, el momento de ligar la consciencia a la re-evolución y ligar la re-evolución a la libertad genuina; la libertad más sagrada del momento presente, el cómo me comporto, cuál es la vibración de mi actitud ante cada instante del día a día, … Ese es mi ámbito sagrado de libertad y ese ámbito es el que debemos cultivar para que de esa forma vayamos adquiriendo una práctica que nos permita hacer real la frase: tu corazón es libre, ten el valor para hacerle caso. De eso se trata, de darnos cuenta que nuestro corazón es libre, de no caer en el victimismo, de ser conscientes de todo lo que está ocurriendo en nuestro alrededor, así como de todo lo que se está moviendo en nuestra propia vida, comprender que el protagonista de todo esto soy yo, somos cada uno de nosotros  para que tengamos la capacidad desde la responsabilidad y desde la consciencia de transformarlo en una forma de vida distinta, de modo y manera que la élite esté en lo suyo, pero que nosotros estemos en la nuestro.

Estamos en un sistema que censura, censura porque invisibiliza, por que tacha, porque da visibilizarían a lo que considera oportuno, un sistema que, además, también contribuye a todo ello a través de noticias falsas, de contra-información, de desinformación, … pero todo ello, y es importante que nos demos cuenta, va dirigido a confundirnos. Pero, en paralelo, simultáneamente, el sistema todo lo muestra. Se da esta especie de paradoja, pero es una paradoja muy interesante que, en consciencia, debemos percatarnos.

Ciertamente, el sistema censura, desinforma, contra-informa, … y todo ello tiene un objetivo: la confusión. Es cómo el que estemos en una niebla, es nublar la consciencia. Pero en paralelo, Sala de los espejos, todo está a la vista, desde luego, para quien quiera ver. En este momento, más que nunca, es muy importante el discernimiento, el tener capacidad y sentido común para saber diferenciar una cosa de la otra y esto conlleva ir huyendo del papel de víctima para ir convirtiéndonos en protagonistas reales de todo lo que estamos viviendo y percibiendo en el momento actual. Y desde luego que estamos unidos, pero esa unión va más allá de los cauces tradicionales.

Hay una comunión en esencia entre muchísimos seres humanos. Cada vez somos más seres humanos que estamos evolucionando en consciencia. Cada vez somos más seres humanos, además, los que dando un pasito cada uno por modesto que sea en nuestra evolución consciencial, le estamos aportando ese granito de arena a la conciencia colectiva. Una conciencia colectiva, que es muy importante que sigamos expandiendo porque el camino tiene que hacerlo cada uno. Pero no es lo mismo hacerlo con el viento en contra, que es el nublar la consciencia y el manipular el inconsciente colectivo que la élite quiere, que hacerlo con el viento a favor.

Y el viento a favor significa impulsar esa consciencia colectiva, con el pasito que cada uno cotidianamente podamos estar dando en nuestra consciencia. Y eso es una luz que estamos aportando a la conciencia colectiva y favorece un viento a favor para que cada uno, teniendo que hacer su propio camino, lo pueda hacer con el viento a favor.  Se percibe una unión, que va más allá de los esquemas mentales, que va más allá de los esquemas tradicionales y que tiene que ver con una comunión en esencia en los momentos tan apasionantes que personal y colectivamente estamos viviendo.

Estamos en un momento de iniquidad (injusticia o gran maldad en el modo de obrar) rampante, donde tenemos que ser conscientes de que con ella convivimos. Está ahí, no podemos huir de esta realidad, estamos rodeados de esa iniquidad. Pero a su vez, tenemos que darnos cuenta que una cosa es la convivencia con la iniquidad y otra cosa es la connivencia con la iniquidad. Convivimos, sí, porque el mundo en el que estamos tiene esta seña de identidad que es la iniquidad. Pero, aunque convivamos, no vamos a caer en la connivencia, es decir, no la vamos a hacer nuestra. Y no hacerla nuestra significa situarnos en el centro, ser conscientes de que estamos en un huracán, sin ningún tipo de duda, pero tenemos mecanismos, no caigamos en el victimismo, asumamos todo con responsabilidad, démonos cuenta de que todo tiene un sentido profundo, un Por qué y un Para qué en clave de nuestra evolución personal y colectiva. Eso significa situarnos en el centro del huracán para sacar lo mejor de nosotros mismos y ponerlo al servicio de los demás.

Desde Ki Ara te proponemos un fin de semana de retiro en un mágico lugar que nos hará sintonizar profundamente con la naturaleza a través de activar nuestra Plena Conciencia favoreciendo que la vida se convierta en el arte de vivir despiertos.

Todas las actividades están direccionadas en un objetivo: “crear tu realidad manifestando los anhelos de tu Alma”.

Transformaremos el “personaje” que hoy representamos y con el que tanto nos hemos ido identificando a lo largo de los años. Quizás nos demos cuenta que solo es una creencia más que manifestamos para poder movernos dentro de este escenario que todos compartimos.

Nos adentramos con detalle a un viaje hacia nosotros mismos despertando nuestra sabiduría innata de vivir en un cuerpo más feliz, con un corazón más tranquilo y una mente más expansiva. Cualquier cosa que sale de nosotros, contribuye a crear nuestra experiencia vital: “Somos lo que creamos y creamos lo que creemos”.

Utilizaremos todas las herramientas necesarias para que puedas sentir, experimentar, disfrutar y vivir el “personaje” que eliges ser a partir de ahora. Solo nuestro corazón conoce la verdadera razón que nos impulsó a decidir encarnar y vivir esta experiencia vital que ahora transitamos.

Contenidos:

Técnicas para potenciar la respiración consciente que nos permitirá ponernos gradualmente en contacto con nuestro cuerpo.

Realidad Objetiva / Subjetiva

Higiene Energética.

Práctica de Amor Bondadoso.

Identificar tus verdaderos Deseos

Pensamiento Integral

Respiración de la Unidad para entrar en el Espacio sagrado del Corazón.

Chi Kung o Qi Gong Terapéutico con el objetivo de regular las funciones internas del cuerpo humana a través de una secuencia de ejercicios que sincronizan la respiración como el movimiento y la concentración mental.

Meditaciones dirigidas para activar el acceso a la esencia de la mente humana, a lo que es un ser humano: pensamientos, conexiones neuronales, sentimientos. No analizamos una mente fuera de nosotros, sino que estamos en un proceso de autoconocimiento que trasciende nuestra historia personal. El efecto principal de la meditación es ese autoconocimiento, y con esto respondes al mundo, en lugar de reaccionar.

Ejercicios de percepción y conciencia sensorial. A partir de unos movimientos sencillos y suaves iremos liberando y flexibilizando las tensiones que a lo largo del transcurso de nuestra vida se han ido formando como reacción a cualquier posible “peligro” o “agresión”.

Ejercicios de sanación a través de mudras y mantras, signos y música sagrada terapéutica.

Baños de Bosque. Mi árbol amigo. Caminata contemplativa en la que se realiza una inmersión sensorial que deriva en estado relajante y de conexión con el enrono natural, con comprobados efectos benéficos en nuestra salud inmunológica, endocrina, cardiovascular, higiene del sueño y salud mental.

Tiempo de Silencio

Sencillos masajes terapéuticos desde la filosofía del Shiatsu Zen.

La Plena Consciencia trae la comprensión, la compasión y el amor a nuestra vida, haciéndola más bella, más armónica y luminosa

¿Cuándo?: 27,28 y 29 de Octubre 2023.

¿Dónde?: Casa rural cerca del parque natural de la Garrotxa.

Valor: 240€ (210€ alumnos de Shiatsu).

Incluye participación en el Retiro de tres días, dos noches de alojamiento, pensión completa, material necesario para las actividades.

«Hay un camino intermedio entre los extremos de la indulgencia y la abnegación, libre de pena y sufrimiento. Este es el camino hacia la paz y la liberación en esta misma vida. Esta comprensión, es el llamado Camino del Medio».

Reserva tu espacio-tiempo o regala esta experiencia:

Teléfono: 93 727 27 98 / 602 416 818

WhatsApp: 602 416 818

E-mail: info@ki-ara.es